Sobre este blog

Este blog nació a mediados de 2009 con la pretensión de ser un breve reflejo de mis diferentes obsesiones: desde la música a la literatura pasando por el cine o mis pasos como cocinero neófito. Pero si hay una cosa que he descubierto en estos años de blogueo inconstante (un mal hábito que parece que he perdido) es que los blogs también están vivos y, como tales, cambian, evolucionan. Y así, un blog en el que la cocina tenía un tímido hueco al principio se ha convertido en el que lees actualmente, con mi agradecimiento por tu interés, por cierto.

Un blog en el que, básicamente, podrás encontrar recetas, recomendaciones de los restaurantes que visito (solo los que me gustan, porque de las cosas malas es mejor no hablar), algunos de mis paseos (cuando el tiempo y la economía me lo permite) y en el que, de vez en cuando, esas antiguas obsesiones desbordadas (la música, los libros, las series…) se asoman para recordarte y recordarme que sigo siendo el mismo.

Porque, de algún modo, el cambio en este blog ha sido también un cambio vital. Cuando pude independizarme y dejar de dar la lata a mis padres, venía en el paquete algo de lo que al principio no me di cuenta: mi propia cocina. Sí, yo había trabajado en otras cocinas (las de mis padres, principalmente, pero también incluso alguna de pisos alquilados o compartidos), pero por primera vez tenía mi cocina. Y mi cocina es especial, hay muchas cocinas como ella, pero ésta es mi cocina. Pequeña, con poco espacio para trabajar, con cada vez más cachivaches… Mi cocina. Un espacio para experimentar, para probar, para sorprenderme y para aterrorizarme también, cómo no.

Y a través del uso y abuso cada vez más frecuente de mi cocina y de sus posibilidades fue como este blog se ha convertido en el espacio gastronómico con el que espero compartir mis aventuras culinarias. MuchaVida. Porque en las cocinas siempre ha habido mucha, muchísima vida. Cocinar, comer, hablar: tres verbos que definen nuestra cultura y nuestro modo de vida. Tres formas de compartir y de celebrar; que estamos vivos, que somos felices, que no estamos solos, que todavía hay mucha vida que descubrir.

Gracias y bienvenido.

¿Y quién soy yo?

Pues me llamo Alberto, pero eso no es importante, como la ciudad en la que vivo, Salamanca, aunque sí que importa su rica cultura gastronómica. Trabajo en una universidad pero eso, como ya habrás adivinado, tampoco es importante. Mi padre fue, hasta que se jubiló, cocinero en un restaurante italiano y eso sí es importante, a pesar de que nunca tuvo mucho tiempo para enseñarme el oficio. Y otra cosa muy importante es que mi madre prepara las mejores lentejas del mundo (puede que creas que las prepara tu madre, pero estás equivocado, lo siento).

También es importante que sepas que no tengo ni idea de cocinar: no he hecho cursos (aunque sí que me interesan y no descarto apuntarme a alguno) ni tengo ningún tipo de formación. De hecho, cuando escribo mis recetas muchas veces tengo que asegurarme de que estoy utilizando los conceptos correctos porque todo lo que yo he aprendido ha sido principalmente mediante el ensayo-error. Pruebo y, si sale bien, lo apunto. Lo bueno de la cocina es que de nuestros fallos solo suelen enterarse los cubos de la basura ;)

Dice mi padre que, como él, yo soy un cocinero “de ojo“: que presto atención, miro, aprendo, intento memorizar, sin tan siquiera ser consciente, los pasos cuando veo a alguien cocinar delante de mí, pregunto, huelo, saboreo. Disfruto de un excelente plato en un restaurante y me planteo el reto de imitarlo, a veces con éxito, otras no, hay veces, incluso, que me invento algo nuevo. Y me encanta experimentar, probar. Abrir el frigorífico e inventarme algo con medio puerro, una zanahoria y los dos huevos que quedan. No soy ortodoxo y me reconozco muy punk (“hazlo tú mismo”) para esto de los fogones.

Tengo la grandísima suerte de haber ganado unos cuantos concursos de cocina, reconocimientos que me han animado a adentrarme todavía más en este maravilloso y apasionante mundo, y me han invitado a creer que igual se me da bien esto de la cocina. El tiempo dirá si es así.

Y todo ello con la pretensión de la humildad de quien en ningún momento piensa sentar cátedra sino solo compartir sus obsesiones y aventuras.

¡Participa!

Por último, te animo a participar con tus comentarios. Eso sí, te pido educación y respeto. Me guardo el derecho de eliminar aquellos comentarios que no cumplan los niveles que espero en este sentido. Tampoco publicaré tus comentarios si utilizas una cuenta de correo electrónico falsa o no das tus datos. Solo creo en las opiniones cuyos autores están orgullosos de ellas.

Tema Highwind de jameskoster adaptado por Patricia Calderón.

Logotipo diseñado por Patricia Calderón.

Los contenidos de este blog se editan bajo una licencia de Creative Commons.

10 comentarios en “Sobre este blog

  1. Me encantan las personas que no se amilanan y les gusta experimentar y luego al salir bien lo comparten. Buena persona y yo te estaré visitando para aprender . Muchas gracias por compartir. Pina

    1. Muchas gracias a ti, Pina, por tu visita y por tus palabras. Éste es un mundo en el que todos tienen algo que aprender, la única diferencia es que a mí me queda muchísimo más que aprender que a la mayoría ;) El caso es intentarlo y, sobre todo, divertirse. Un saludo

  2. Hace mucho tiempo te hacía la observación de que con el paso del tiempo irías encontrando las categorías esenciales… bueno, te decantaste por la cocina, finalmente le has dado una identidad concreta a tu blog, y los consejos que has dado son geniales… (ya he probado varias de las recetas junto a mi novia, y los resultados han sido muy satisfactorios). Que sigas sorprendiéndonos con tus experimentos por mucho, pero mucho tiempo.

    1. Muchas gracias, Manuel, y me alegra saber que mis consejos te sirven. En cuanto al blog, cada vez lo veo más como algo vivo, que ahora trastea mucho en la cocina pero a saber en qué andará metido dentro de unos años. Un abrazo

  3. Me parece genial la idea de este blog. Es cierto que tiene muchas categorías, pero bueno… ya encontrarás cuáles son las definitivamente esenciales. Por cierto, estaré bastante pendiente de todo lo que digas sobre libros, cómics y cine. Un abrazo.

    1. Muchísimas gracias, Manuel. La verdad es que ha sido algo a lo que me he lanzado sin pensarlo mucho (como cuando Butch y Sundance se lanzaron al río) porque si no, seguramente, no lo habría hecho. Espero poder con ello y, sobre todo, que te pueda aportar a ti y a los demás lectores algo, aunque sea poco.
      ¡Un saludo!

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