comida al aire libre

Comida al aire libre: 5 quejas con las que tendrás que lidiar

Afortunadamente, no cuento con un patio, jardín o terraza con jaima en mi casa. Y, como digo, tengo mucha suerte, porque lo normal en estos casos, cuando llega el buen tiempo, es que quieras organizar una comida al aire libre, barbacoa o similar e, inevitablemente, tendrás que lidiar con alguna de estas quejas… Si no todas.

Porque en cualquier ocasión en la que pretendas reunir a un grupo de personas de diferentes ámbitos y circunstancias para hacer algo en común, los problemas van a surgir. Y si es para comer, mucho más fácil y rápidamente.

Quizás todo es una sencilla cuestión de educación. ¿Os acordáis de cuando nuestros padres nos daban las 3 reglas de oro antes de salir de casa? NO ROMPAS NADA. HAZ LO QUE TE DIGAN. CÓMETE LO QUE TE PONGAN. Simples, básicas, efectivas. Y todo solía ir a las mil maravillas, a excepción del niño-gamberro-que-no-paraba-de-incordiar y del niño-que-se-puso-malo-de-tanto-comer. Y, reconozcamos esto también, todos hemos sido alguno de estos dos casos en algún momento de nuestra vida.

Pero por lo general las reglas funcionaban y salvo algún imprevisto, esa barbacoa, ese picnic, esa merienda en el jardín de algún amigo con chalé se convertía en una tarde divertida y placentera. Pero quizá perdimos esas tres reglas de oro y todo empezó a ir mal… Si no, ¿cómo se explican estas 5 situaciones que, inevitablemente, te encontrarás en cualquier comida al aire libre, es decir, en almuerzos o cenas que organices en un jardín o terraza?

Hace demasiado calor

Claro. Estamos en junio, son las tres de la tarde y, según recuerdo de la escuela, contamos con un clima mediterráneo continental, lo que se traduce en veranos secos y temperaturas que suelen ser extremas.

quejas en una comida al aire libre: calor

Respuesta: “el año que viene la organizamos en tu barco… Ah, ¿que no tienes barco?”

Hace demasiado frío

Se suele dar un par de horas después de la anterior y normalmente la pronuncia la misma persona. La culpa, por supuesto, la tienes tú, por haber organizado un picnic para 10, haber comprado la comida, haber dispuesto tu casa, cocinado y servido para todos… Sin prever que habría una ola de frío en junio. A quién se le ocurre.

quejas en una comida al aire libre: frío

Respuesta: “Recuerda ponerle calefacción al barco para el año que viene, ya sabes”

Hay bichos

¡No fastidies! Comemos fuera de casa y a los insectos no se les ocurre otra cosa que venir a molestar… Hay que ser malaje. Pues no será el campo grande ni nada para que tengan que acercarse las moscas a nuestra merienda.

Una comida al aire libre implica eso, aire libre. Y lo normal es que haya que compartirlo con la “fauna local”, por molesta que sea.

quejas en una comida al aire libre: bichos

Respuesta: “Aquí tienes el repelente de mosquitos; no lo confundas con el aceite para la ensalada”

¿No tienes unas sillas más cómodas?

Cuando participas en una comida al aire libre tienes que tener en cuenta que prescindes de algunas cosas, como cierta comodidad, a favor de otras, principalmente el hecho de disfrutar del aire fresco y de un clima que nos permite presumir de esos (quizá exagerados) 300 días de sol al año.

quejas en una comida al aire libre: comodidad

Respuesta: “Sí, en el salón de casa. Toma las llaves, ¿vas a por ellas?”

Yo prefiero comer dentro, ¿por qué no nos vamos todos dentro?

Claro. Por supuesto. Qué mejor manera de gozar de una comida al aire libre…, que metiéndonos todos en el salón. Puede ser que en algún momento (porque tienes calor, frío o hay demasiados bichos, por ejemplo) desees pasar un rato a cubierto. Eso es normal y hasta recomendable en algunos momentos en los que el sol aprieta. Pero que tú estés a disgusto no quiere decir que los demás lo estén. Probablemente, están disfrutando de la comida al aire libre y no tienen que cambiar sus planes simplemente porque tú tengas ganas de sentarte en el sofá y quieras compañía.

quejas en una comida al aire libre: dentro o fuera

Respuesta: “Efectivamente, todos pensamos que lo mejor es que te vayas tú dentro”

Son solo 5 quejas de muestra que podrás escuchar si organizas una comida al aire libre. Hay muchas más y, sinceramente, tampoco son tan importantes. Lo mejor en estos casos es intentar disfrutar, pasarlo bien y respetar a tus anfitriones. Bueno, y ya sabes, no romper nada, hacer lo que te digan y comer lo que te pongan ;)

 

Published by

Alberto (MuchaVida)

Alberto (MuchaVida)

Bloguero ibérico, como el jamón. #MatchaMan. Y bloguero punk, en la línea de los Ramones, que con tres acordes crearon su discografía. Me independicé y comencé a cocinar; mis recetas gustaron tanto que me vi obligado a un gastro-remix de este blog. Y aquí sigo con mi rocanrol.

5 comentarios en “Comida al aire libre: 5 quejas con las que tendrás que lidiar

  1. Digan lo que digan… (sin rima): en verano donde mejor se está es en casa con el aire acondicionado (quien lo tenga, claro). Jajajajaja :D

    1. Ya te digo. Bueno, igual en una playita privada con champán bien frío… (Puestos a soñar) ;)

  2. Podría mandarte la foto de un incordio de conocido que tengo que cumple toooodos los requisitos para ser desterrado de las comidas al aire libre. jajajja Menos mal que no me toca invitarle a mi y que solo me lo cruzo cuando los anfitriones son otros…
    Por cierto los que se quejan del calor del verano…¿son los mismos que se quejan del frío del invierno no?? Saludos y encantada de volverte a leer!

    1. Efectivamente, Carmen. Es más, lo suyo es que se quejen en el mismo día, primero del calor y después del frío… Y sí, me temo que todos conocemos a alguien que lo cumple todo ;)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *