calabacín asado al rooibos

Calabacín asado al rooibos

Hoy os proponemos uno de esos platos que maravillan no solo por su sabor, sino también por lo fáciles que son. ¡Y además este calabacín asado al rooibos es bien sano!

Antes de empezar, conviene hacer una aclaración: como ya comentaba ayer en la entrada de consejos sobre cocinar con té, el rooibos no es en realidad un té, aunque sea ampliamente conocido con el nombre popular de "té rojo" (que es un té de la región china de Pu'er y que, este sí, se elabora con la Camelia sinensis o planta de té).

cocinar con té

El rooibos es una planta sudafricana cuya infusión, además de compartir muchos de los efectos beneficiosos para la salud del té sin poseer teína, suele tener un delicioso sabor que recuerda a ciertos frutos secos, además de ser ligeramente más dulce que el té.

Por ello, es perfecto para utilizarlo en tus recetas y aprovechar todas las ventajas del rooibos en tu cocina: su sabor y su aporte de antioxidantes, que nunca viene mal cuidarse un poco.

Ingredientes

5 cucharadas de aceite de sésamo
2 bolsitas de rooibos
3 calabacines medianos

 

Alcaparras (al gusto)
1 cucharada de albahaca fresca, picada
Sal y pimienta
Calabacín asado al rooibos

Vamos a empezar infusionando el aceite de sésamo con el rooibos. Para ello, colocamos una de las bolsitas en algún frasco de cristal y añadimos el aceite. Dejamos que el rooibos infusione al menos una hora.

infusión de rooibos en aceite

Cuando el aceite esté infusionando con el rooibos, precalentamos el horno a 200º mientras preparamos los calabacines. Para ello, los lavamos bien, secamos y, con un pelador de patatas, pelamos unas tiras en el calabacín. Esto, en realidad, no es fundamental, pero le dará un toque diferente al calabacín (y no cuesta nada hacerlo).

sal_teCortamos el calabacín en rodajas no muy finas, pero tampoco muy gordas; aproximadamente de un centímetro de ancho.

Sacamos la bolsita de rooibos del aceite y con ella "pintamos" un papel de horno sobre la bandeja que vayamos a introducir. Colocamos las rodajas de calabacín y, con un pincel de cocina, añadimos el aceite al calabacín. Abrimos la otra bolsita de rooibos y la mezclamos con media cucharadita de sal. Con esta mezcla sazonaremos las rodajas de calabacín. Ojo, no la utilices toda porque te saldrá demasiada; guarda la que te sobre para utilizarla en otra receta.

calabacín asado al rooibos
20 minutos por un lado y otros 10 por el otro, a 200º

Añadimos la pimienta negra y la albahaca picada e introducimos en el horno durante 20 minutos. Le damos la vuelta a las rodajas de calabacín, incorporamos las alcaparras y volvemos a meter en el horno durante otros 10 minutos. Por último, puedes darle un golpe con el gratinador (4-5 minutos) antes de servir.

calabacín asado al rooibos

Al emplatar, te recomiendo espolvorear una pizca de esa mezcla que nos quedaba de sal y rooibos para que quede más aromático.

La recomendación del chef

Uno podría imaginar que ningún grupo ha compuesto una canción sobre un tema tan surrealista como el rooibos y uno podría equivocarse. Vale que, es cierto, la letra de 'Rooibos / Palm wine drinkard" no parece tener mucho que ver con esta infusión y que, también es cierto, el grupo canadiense tuvo una efímera vida (de 2000 a 2011) en la que, no obstante, llegó a convertirse en una de las bandas de culto de la escena indie. Pero el tema no deja de ser un trallazo y hoy estaba con un ánimo especialmente dispuesto al guitarreo.

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Alberto (MuchaVida)

Alberto (MuchaVida)

Bloguero ibérico, como el jamón. #MatchaMan. Y bloguero punk, en la línea de los Ramones, que con tres acordes crearon su discografía. Me independicé y comencé a cocinar; mis recetas gustaron tanto que me vi obligado a un gastro-remix de este blog. Y aquí sigo con mi rocanrol.

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