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D.O.P. Sierra de Salamanca, vinos con carácter en un escenario excepcional

Los vinos de pequeñas denominaciones están de moda y hoy os presentamos los de la Denominación de Origen Protegida Sierra de Salamanca.

Hace poco, de la mano de Pasean2, descubría, por ejemplo, los fantásticos vinos de la Denominación de Origen de Valdeorras, con estupendos vinos, como se puede ver aquí. Pero hoy me gustaría hablaros de otra denominación cuyos vinos pude catar recientemente gracias al evento que la Asociación para el Desarrollo Rural Integral de la Sierra de Salamanca (ADRISS) llevó a cabo hace unas semanas y en el que participamos.

Me refiero a la D.O.P. Sierra de Salamanca, una denominación joven (reconocida a mediados de 2010) pero con una larga historia a sus espaldas. Así, ya desde el siglo XV hay constancia de la excelencia de los vinos elaborados en la Sierra de Francia, cuyos orígenes se remontan a la época romana.

Sierra de Salamanca, el potencial de la rufete

Dos signos significativos de los vinos de la D.O.P. Sierra de Salamanca son el potencial de la uva rufete y su aclimatación a la orografía de la zona mediante bancales. Esto último, si bien impide el uso de maquinaria y el aumento de la producción, contribuye por otra parte a la sostenibilidad de un espacio calificado como reserva de la biosfera por la UNESCO. Pero será mejor que dejemos a Jesús Herrero, presidente de la D.O.P. Sierra de Salamanca, que nos explique las particularidades de esta denominación.

Ahora, con el impulso de unas cuantas bodegas, se ha recuperado la actividad vinícola en la Sierra de Salamanca tras el progresivo abandono sufrido a finales del siglo XX, debido en gran parte a la despoblación del medio rural.

Un renovado espíritu bajo cuya inspiración se están elaborando vinos de baja producción pero alta calidad, como atestiguan algunos de los caldos que pudimos probar, elaborados prácticamente todos ellos con uva rufete, auténtica protagonista de la D.O.P. Sierra de Salamanca.

Zorra Blanca 2012, D.O.P. Sierra de Salamanca
La Zorra Blanca 2012

Comenzamos con la Zorra Blanca 2012, de Vinos la Zorra. Un blanco sorprendente, al menos a los que estamos acostumbrados a los blancos de Castilla y León. Elaborado con palomino y moscatel, es la excepción en una denominación en la que predomina el tinto.  Y vaya excepción. Equilibrado y con una ligerísima aguja, fue probablemente el que más me sorprendió de cuantos catamos.

Cabras Pintás, D.O.P. Sierra de Salamanca
Cabras Pintás

Pero, cómo no, la Zorra, que toma su nombre de la célebre fábula de Samaniego, también ofrece buenos tintos, como el Cabras Pintás, que saldrá a la venta en unos meses, como el blanco. Un vino que homenajea a las pinturas rupestres del canchal de las cabras pintás del cercano Parque Natural de las Batuecas con su nombre y con su etiqueta. Está elaborado con calabrés, aragonés (como se conocen en la zona a la garnacha y al tempranillo) y, por supuesto, rufete. Sobrio y, claramente, elaborado con mucho amor a la tierra y al vino.

Mención aparte merecen en esta bodega el diseño, moderno y divertido; me encanta.

botellas de la zorra, D.O.P. Sierra de Salamanca
No me digáis que esta zorra, además de simpática, no representa totalmente a la de la fábula

También probamos dos tintos de Viñas del Cámbrico. El Viñas del Cámbrico 2011, calabrés, aragonés y garnacha, envejece nueve meses en barricas de roble y dejaba un sabor a frutas maduras que me encantó.

Viñas del Cámbrico 2011, D.O.P. Sierra de Salamanca
Viñas del Cámbrico 2011
575 uvas, D.O.P. Sierra de Salamanca
575 uvas

Pero probablemente la joya, al menos en cuanto a difusión, de esta bodega sea su 575 uvas, nombre que, según nos explicaron toma de las 575 uvas que hacen falta para elaborar una botella de vino. Envejecido durante 15 meses en barricas de roble francés, es un vino muy afrutado y que sin duda está a la altura de la fama que empieza a ganar.

Y nos quedaba todo un broche final: la propuesta de Bodegas y viñedos Rochal con su Zamayón 2012 y Calixto Nieto 2010.

Calixto Nieto 2010, D.O.P. Sierra de Salamanca
Calixto Nieto 2010

He de decir que, personalmente, este Calixto Nieto, junto con La Zorra Blanca, fueron los vinos que más me sorprendieron y gustaron de la D.O.P. Sierra de Salamanca, y eso que la calidad general de todos los vinos era espectacular. Pero este Calixto Nieto (rufete y aragonés) tenía unos toques frutales impresionantes y un aroma comparable al de los mejores vinos que te puedas llevar a la boca. Todo un descubrimiento, sin duda. De hecho, el famoso (y controvertido) crítico Robert Parker le otorgó más de 90 puntos, por algo será.

Y todos estos vinos, además, se elaboran de forma ecológica, no solo respetando el medio ambiente sino además potenciándolo mediante la recuperación de variedades como la uva rufete o la calabrés. Un esfuerzo que, con la Denominación de Origen Sierra de Salamanca como principal impulsor, es necesario valorar, reconocer y celebrar. Con un buen vino de la Sierra de Francia, por ejemplo ;)

Lo cierto es que hay gran futuro en las pequeñas denominaciones. ¿Conoces alguna que te haya gustado especialmente?

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Alberto (MuchaVida)

Alberto (MuchaVida)

Bloguero ibérico, como el jamón. #MatchaMan. Y bloguero punk, en la línea de los Ramones, que con tres acordes crearon su discografía. Me independicé y comencé a cocinar; mis recetas gustaron tanto que me vi obligado a un gastro-remix de este blog. Y aquí sigo con mi rocanrol.

9 comentarios en “D.O.P. Sierra de Salamanca, vinos con carácter en un escenario excepcional

  1. Hola Alberto:

    ¿Te puedo tomar prestada la foto de la copa de vino de Cabras Pintás? es para un artículo de cata de este vino. Te enlazo a este artículo.

    Gracias de antemano, recibe un cordial saludo.
    David V.
    PD: ¿Pasaste por INTUR?

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